Retención fecal: Síntomas y tratamiento

La retención fecal es un problema muy desagradable. Cuando se padece de retención de heces, las personas pueden sentir con normalidad la necesidad de ir al baño para defecar, pero no son capaces de lograrlo. En los casos en los que sí logran defecar, las heces se quedan atascadas en el recto, por lo que sigue sin considerarse que puedan hacer esto con normalidad.

Ahora bien, hay que aclarar que no en todos los casos en que las heces se atascan a mitad de camino se habla de un caso de retención fecal. En ciertas situaciones podría tratarse de un simple caso de estreñimiento. La clave para distinguir entre una patología u otra se centra en los síntomas de retención de heces, pues estos no son exactamente iguales.

Síntomas de retención fecal

Entre los síntomas de la retención de heces se incluyen los siguientes:

  • Sangrado en el recto.
  • Heces semiformadas y diminutas.
  • Cólicos y distensión abdominal.
  • Episodios repentinos de diarrea acuosa o escape de líquido en caso de que la persona tenga antecedentes de estreñimiento crónico.
  • Necesidad de hacer un esfuerzo para evacuar las heces.
  • Dolor en la parte inferior de la espalda.
  • Aceleración cardíaca o sensación de mareo como resultado del esfuerzo para defecar.
  • Pérdida del control vesical o presión en la vejiga.

Causas de la retención de heces en el intestino

Este problema aparece cuando las heces dejan de evacuarse con una frecuencia normal. Esto provoca que adquieran una textura dura y seca. Como resultado, evacuarlas resulta complicado.

Por tanto, se trata de una patología que suele ser derivada de un cuadro de estreñimiento durante un tiempo prolongado en el que se ha recurrido al uso de laxantes. De hecho, el riesgo de padecer retención de heces se incrementa cuando los laxantes se suspenden de manera repentina.

Esto se debe a que, como consecuencia del uso de este producto, los músculos intestinales olvidan cómo movilizar la materia fecal por sí mismos. Cabe agregar que los principales factores de riesgo son los siguientes:

  • Uso de antidiarreicos con mucha frecuencia.
  • Utilizar medicamentos que ralentizan el paso de las heces a través de los intestinos.
  • Consumo de analgésicos narcóticos como oxicodona, metadona y codeína.
  • Vida sedentaria con muy poca movilidad.
  • Algunas enfermedades neurológicas o del sistema nervioso que afectan a los nervios relacionados con el control intestinal.
  • Utilización de algunos anticolinérgicos.

¿Cómo tratar la retención fecal?

Es común que se hable de encargarse de la retención fecal con un enema. Asimismo, de solucionar la retención fecal con laxante. Sin embargo, lo más frecuente es que el tratamiento se enfoque en la extracción directa de las heces retenidas.

Para esto es posible utilizar un enema tibio de aceite mineral. Esto puede lubricar las heces y suavizarlas, permitiendo que sea más fácil la extracción. En caso de que no sea suficiente, podría ser necesario recurrir a la extracción manual

Antes de recurrir a la extracción manual, es recomendable aplicar algunos supositorios pequeños con el objetivo de solucionar el estreñimiento que podría haber provocado la retención fecal en primer lugar. Por ejemplo, Fuca Hydro-Enema es un laxante elaborado con extractos vegetales y componentes azucarados que ayuda a proteger y calmar la mucosa rectal y a contrarrestar las molestias derivadas del estreñimiento.

Cabe agregar que también es un producto con propiedades que hidratan las heces, lo que favorece la evacuación debido a que las ablanda. A eso hay que sumar la cuidadosa selección de monosacáridos, melanoidinas y polisacáridos que en un solo complejo enriquecido de malva, altea y aloe logran un efecto que contribuye a lograr una evacuación más saludable.

Por otro lado, también se puede complementar esto con el uso de productos como Fave de Fuca, los cuales tienen una composición a base de ingredientes de origen vegetal que, combinados en un solo producto, pueden aliviar el estreñimiento ocasional.

Si finalmente se recurre a la extracción manual de las heces, se tendrá que romper la masa usando la mano y, tras introducir uno o dos dedos en la cavidad anal, retirar manualmente los trozos. Es importante que la extracción manual se haga meticulosamente y con lentitud, de manera que se evite provocar daño en el área.

¿Cómo prevenir la retención de heces?

Para evitar la retención de heces en el intestino se recomienda tener un estilo de vida activo, evitando pasar demasiado tiempo tumbado en la cama o sentado. Asimismo, es importante contar con una dieta equilibrada rica en alimentos con altas concentraciones de fibra.

Por otro lado, puede ser buena idea la utilización de laxantes si se padece de estreñimiento con frecuencia. Por ejemplo, Fuca Regularidad es un laxante elaborado con principios activos naturales, como la Frángula, el Alga de Roca, la Biotina y la Altea, que contribuye a regular el tránsito intestinal y a mantener la mucosa intestinal en condiciones normales.

Por último, también es importante consumir suficientes líquidos para prevenir la retención fecal, ya que la deshidratación podría actuar como un factor de riesgo.

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